domingo, 17 de enero de 2016

Tengo que volver...

Esa es la frase que llevo repitiéndome durante meses. Y finalmente he conseguido hacerlo.
Los motivos por los que lo dej'e fueron varios, supongo que la falta de motivación era el principal.
Cuando te alejas de algo consigues verlo con más perspectiva y eso me ha pasado a mí con este blog. Hará casi 6 años que lo abrí y desde entonces todo el mundo de la blogosfera ha cambiado muchísimo. 
Hubo una época en la que todo era competición y los espacios personales de cada una perdieron su esencia, cada vez costaba más engancharse a los blogs porque eran todos iguales y poco personalizados. Las que supieron hacerlo bien siguen en ello y el resto de páginas se han perdido entre el centenar de blogs.

Ha pasado prácticamente un año desde mi última entrada y en mi vuelta tiene mucho que ver el camino que he tomado. Actualmente me dedico profesionalmente al sector de la cosmética y gracias a eso se ha convertido en una de mis pasiones.
Con pasión no me refiero a que lleno el tocador de potingues nuevos cada 24h (que lo haría...) sino a que disfruto eligiendo lo que va a formar parte de mi cuidado facial ya sea maquillaje o tratamientos. 

Seguir otros blogs de cosmética me ha ayudado a no desconectar de las novedades, a aprender y a conocer las opiniones de muchas de vosotras.
Eso, unido a un posgrado de dermocosmética que estoy haciendo, ha conseguido reavivar las ganas de volver aquí. 

Pero volver aquí de forma diferente a la que lo había hecho años atrás. Mi propósito es compartir las cosas que he ido aprendiendo y aquellos temas que creo que pueden ser útiles en el día a día.
Me he visto mil veces en la situación de estar buscando algo en internet sobre un producto cosmético o sobre una marca y encontrar muchísima información pero no dar con la respuesta a lo que estoy buscando. 



Quiero compartir algo que sea práctico y algo que a mí me gustaría encontrar cuando tengo dudas y tecleo en busca de una respuesta. 
No quiero volver a leer ni a escribir que un producto es maravilloso por el simple hecho de que la marca nos lo ha regalado. Quizás sea maravilloso pero por qué? Más allá de una acción de lanzamiento o de un packaging bonito, de ganas de promocionar, hay motivos por los que los unos productos realmente son mejores que otros y son razones objetivas. A partir de ahora voy a basarme en eso, que creo que es lo que importa.

En mi trabajo, día a día tengo que recomendar productos y llevo casi un año viendo decenas de casos a diario y para los que tengo que tener una solución que esté justificada. En mi trabajo no me sirve decir: es precioso, la marca es genial o "no me puede gustar más", ni siquiera es válido decir "acabo de descubrir la marca y me encanta". ¿De verdad eso va a hacer mejorar la piel de la clienta? Todos sabemos que no, y mi pregunta es... si en una tienda jamás compraríais un cosmético con esos argumentos por qué en internet nos dejamos engañar con esas frases vacías?

El mundo de la cosmética es fascinante, hay marcas que lo hacen realmente bien. Querer cuidarse la piel y hacerlo es importante pero también lo es saber elegir los productos y sobre todo saber qué beneficios tienen y el porqué lo hacemos.

A partir de hoy voy a intentar compartir semanalmente consejos sobre cosmética que creo que pueden ayudaros y espero que os guste :)